Poco a poco he ido conociendo al niño. Los niños con este tipo de discapacidades son a veces complicados en cuanto a introducir nuevas personas en su rutina diaria.
Tras varias sesiones de observación y participación esporádica, he preparado y realizado la sesión con él, bajo la supervisión de la tutora.
Para comenzar, empezamos jugando con un dominó de letras, material que realicé con poliespan y cartulina. El material es bueno para trabajar la lectura de las letras y la identificación, pero con este niño no resulta útil. Se distrae con mucha facilidad, juega con las fichas en vez de fijarse en las letras y, aunque las reconoce y es capaz de identificar dos letras iguales para jugar, no lo hace bien debido al déficit de atención.
Para continuar le puse una actividad en el ordenador, de Jclic, que se llama Las letras que suenan. lo hizo muy bien y le gustó mucho.
Luego realizamos una ficha de lectoescritura que le había preparado, para trabajar la discriminación de la A y la O. La hizo bastante bien, diciendo cuál era cada una y repasándolas.
Estoy muy contenta, porque me ha aceptado muy bien y trabaja bastante bien conmigo. Además se lo pasa genial, algo que me parece indispensable en estos casos.
Es curioso ver cómo puedes preparar una sesión todo lo bien que puedas, y luego todo depende de las ganas que traiga el niño, de si es lunes o miércoles, de si hace sol o llueve... Los factores externos siempre nos condicionan las sesiones, ya que influyen tanto en nuestro estado de ánimo como en el suyo, y todo esto afecta al trabajo conjunto que llevamos a cabo.

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