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REFLEXIONES

Me resulta muy difícil plasmar las reflexiones que llevo a cabo, son algo constante durante las sesiones los comentarios o preguntas a la tutora, algo "insitu" que es complicado contar sin extenderse mucho.
Trabajando con este niño con Síndrome de Down, he aprendido las limitaciones que tiene. Es decir, me doy cuenta de que siempre partimos de un "básico" de conocimientos o actividades para trabajar, y no todos los niños tienen las mismas capacidades ni en todos los momentos están igual de predispuestos a aprender y/o trabajar.
Con este niño, la motivación es algo imprescindible. Bueno, se que para todos lo es, pero en este caso, sin la motivación no hacemos nada. Es interesante comprobar cómo puede hacer una cosa perfectamente bien si está motivado por algo, pero tiene que ser un premio. Normalmente, no me gusta recurrir en exceso al premio como motivación, si no a realizar actividades entretenidas que despierten la motivación de los chavales, pero en este caso aprender no supone una motivación, y las actividades son las de siempre por lo que no tiene nada de motivación intrínseca. Por eso es necesario recurrir al condicionamiento operante de Skinner, utilizar un refuerzo positivo, que en este caso es felicitarle diciéndole que lo ha hecho muy mal, ofrecerle un premio (una chuchería por ejemplo), o animarle con que si lo hace bien podrá jugar  en el ordenador.
Si no le dices nada, se distrae, no atiende a lo que hace, y si lo hace lo hace mal, sin pensar, a boleo. Por eso también intento realizar un refuerzo negativo, si lo hace mal decirle "uy que mal.." o "ufff está fatal, se que sabes hacerlo mejor", no dejarle luego el ordenador, etc.,  lo que actuaría para él como castigo.

La verdad, es que es muy difícil trabajar cuando no hay absolutamente nada de motivación por parte del niño, y cuando además sus capacidades te limitan muchísimo las actividades a proponerle.

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