Pensando sobre ello, he encontrado un artículo sobre la motivación en los casos de Síndrome de Down, que creo que es muy cierto.
Muchas veces, nos damos por vencidos o bajamos nuestras expectativas, al pensar que ese niño está aprendiendo poco, lo cual es un error. Una de las cualidades que creo que debe tener un psicopedagogo, es no darse nunca por vencido, confiar en el aprendizaje y en su propio trabajo, estar seguro de que si no es a corto plazo, a largo plazo será muy útil toda la labor que está llevando a cabo.
Sobre todo en esos casos en los que nos sentimos mal, desanimados, impotentes en muchas ocasiones, desde aquí doy ánimos a todos los psicopedagogos que se puedan encontrar ante esta situación. Hay que recordar que la sonrisa de un niño, merece todo nuestro esfuerzo.

Hola Ana!
ResponderEliminarMe gusta mucho tu blog.
Soy maestra de educación infantil en una escuela pública de Barcelona.
Encuentro que las intervenciones de atención temprana que se llevan acabo con la col.laboración de un equipo de professionales multidisciplinarios son un gran apoyo para las tutoras que tenemos alumnos con dificultades en el desarollo.
Adelante con tu proyecto!!